Lejos de esa imagen austera y perfecta que siempre han querido proyectar, la Casa Real británica no deja de vivir un escándalo tras otro y, tras la muerte de la todopoderosa Reina Isabel II, algunas novedades amenazan con correr como la pólvora.

En esta ocasión los rumores apuntan en dirección a la posible paternidad del Príncipe Harry, que, de no haber renunciado a sus títulos, actualmente sería segundo en la línea de sucesión tras el fallecimiento de su abuela y el ascenso al trono de su padre, el actual Rey Carlos III.

El retorno de las habladurías

El rumor sobre la posible paternidad biológica del Príncipe Harry no es algo nuevo ni muchísimo menos. James Hewitt era una de las personas más cercanas a la Princesa Diana. Con el paso de los años, salió a la luz una relación secreta que ambos mantuvieron entre 1986 y 1991. Se comentaba, entre otras cosas, que los dos se veían a escondidas en casa de la madre de Hewitt. 

Lejos de acallar los rumores, existe un hecho cada día más clamoroso. El tremendo parecido físico entre el Príncipe Harry y James Hewitt, cada más evidente conforme el joven ha ido cumpliendo años, ha reavivado las habladurías.

Los rasgos de Harry no tienen prácticamente nada que ver con la que se considera su familia paterna. Poco tiene de Windsor este joven que decidió emprender su propio rumbo lejos de la familia real, con la que apenas ha mantenido el contacto desde su matrimonio con la actriz norteamericana Meghan Markle.