El cuerpo de la mujer siempre ha sido objeto de atracción y críticas a parte iguales. En vez de aceptarnos tal y como somos todos y cada uno de nosotros, mucha gente opta por criticar y comentar aspectos físicos que pueden resultar muy dañinos para quien los recibe. Y las caderas anchas, un rasgo completamente lógico en el cuerpo de muchas mujeres, no se han librado de esto.

La fertilidad es la clave

Según expertos en la anatomía femenina, las caderas anchas tienen una explicación científica que se relaciona con la capacidad reproductiva de las féminas. Se dice que una mayor acumulación de grasa en la zona del abdomen y las caderas supone una mayor fertilidad, además de una mayor posibilidad de supervivencia y salud para el feto. 

Algunos estudios incluso afirman que la acumulación de grasa en la zona de las caderas femeninas tiene cierta influencia en el nivel de inteligencia de sus futuros fetos. Dicha afirmación tiene una base científica, pues ese tipo de grasa contiene una gran cantidad de nutrientes esenciales para el desarrollo embrionario a todos los niveles. 

La grasa que se acumula en la zona abdominal es rica en ácido docosahexaenoico, que contribuye al óptimo desarrollo tanto del sistema nervioso como físico de los fetos.