Conforme pasan los días sin llegar a un alto el fuego en la guerra provocada tras la invasión de Rusia a Ucrania a finales del pasado mes de febrero, las consecuencias humanitarias y económicas se multiplican de manera exponencial.

Los refugiados se cuentan por millones, además de las numerosas víctimas mortales y heridos provocados por los enfrentamientos entre ambos países. Pero la situación va más allá: los datos económicos tampoco son buenos, pero no solo para los dos países implicados. Estas son algunas de las consecuencias a nivel económico que veremos a corto plazo: