No hay accesorio más popular en el mundo en estos momentos que la mascarilla. Médicas, estampadas, sencillas… Las hay de todo tipo de tejidos, diseños y formas. Nos protegen del coronavirus y, por desgracia, del exterior. Por eso, es habitual que la mascarilla, que oculta la mayor parte del rostro, dificulte que percibamos si el interlocutor está sonriendo, triste o molesto. Solo queda leerle la mirada.

Hemos recopilado en una breve y entendible selección las conclusiones de varios especialistas en fisonomía y queremos contarte cómo conocer mejor a una persona por su parte abierta del rostro: los ojos, las orejas, las cejas y la frente. Usando ejemplos de personajes famosos, te ayudaremos a identificar a la persona que se esconde detrás de la mascarilla.

Ojos juntos

Se cree que cuanto más cerca están los ojos, más pronunciada es la conexión entre los hemisferios cerebrales. Las personas con estos rasgos son más aptas para el aprendizaje y más rápidas en sus reacciones, pero por otro lado también se caracterizan por su impulsividad y por “soltar” las cosas sin pensar.

Ojos separados

Cuanto más separados están los ojos, más reflexiva, flemática y tranquila es la persona.

Ojos caídos

Si las esquinas de los ojos caen hacia abajo, el interlocutor tiene una tendencia a la melancolía. Estas personas aprecian que se les den todos los detalles y que se les hable con claridad y yendo al grano.

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