Últimamente han corrido ríos de tinta (física y virtual) sobre las idas de venidas de Gerard Piqué y su estilo de vida, un tanto ajetreado y libertino. El caso es que, independientemente de la supuesta infidelidad a Shakira, su todavía esposa (más que conocida y aireada por todos los medios en las últimas semanas), no es la única ocasión en la que hemos podido ver al futbolista en una situación un tanto comprometida.